ENTREVISTA A CARLO CRINO ARÁNGUIZ

Yo lidero procesos, coordino iniciativas;
El jefe no es mi sombra, yo soy la sombra del jefe.

Quiero compartir esta entrevista. Me la hice a mí. Me pregunté y me respondí. Fue en un afán de buscar respuestas donde no hay culpables. Quise reflejar una realidad íntima proyectada a lo social sin el más mínimo atisbo de humildad y en un explícito y soberbio acto ególatra. Y es fruto de mi imaginación, nada más.

¿Por qué arrancaste Carlo? Creaste expectativas que al pasar de los meses se fueron desinflando.
Es muy sencillo. Mi lectura de la realidad cultural de Bulnes no fue certera. Subestimé a la gente y pensé que implantando los cabildos culturales y elaborando políticas sociales que buscaran desarrollar los talentos de nuestra gente, estaría haciendo bien la pega; pero resultó que todo eso ya estaba cubierto y había ya sólidas plataformas que generaban espacios para todos nuestros actores culturales: jóvenes, niños, adultos y adultos mayores. Ya todos tenían sus espacios de expresión y vías de participación que tienen a Bulnes posicionado en el concierto cultural nacional.

MI alternativa de Plan Cultural fue muy simplón, entonces el equipo técnico intentó imprimirle calidad para que hubiera correlato con el programa de gobierno local y parece que fue imposible ponerlo a nivel. Sí. Dedicaron varios meses en tratar de hacer coincidir términos tan descabellados como : talleres, capacitación, oportunidades y participación; con el programa de gobierno. Pero no encajaban. Entonces, y antes de estar tras un escritorio comiéndome un sueldo por sobre la media, fui honesto y puse mi cargo a disposición. Creo que ya se sabe que renuncié. ¿o no?

¿Te quedó grande el cargo por tu falta de experiencia?
Sí. No soy capaz de coordinar equipos. Fui advertido por la generosa gente cercana al alcalde de que yo estaba cometiendo una estupidez al tratar de unificar las comunicaciones externas e internas; no sé cómo dentro de mis competencias se me pudo ocurrir ordenar roles y optimizar recursos exquisitos que teníamos. Cinco personas para las comunicaciones (que cualquier municipalidad querría) que pensé podían potenciarse en una sola coordinación para no generar señales paralelas provocando confusión en la gente.

Menos mal que la experta lo advirtió diciéndolo: “dejen que se haga cargo, a ver si es capaz”,  u otros comentarios como “¿no es un poco pretencioso coordinar, además, las comunicaciones?”. Claro, esas cosas solo me resultan en instituciones como el Arzobispado de Santiago, canales de TV, otras municipalidades más insignificantes, en simples coordinaciones interdiocesanas de educación (Los Ángeles, Concepción y Chillán); pero no en Bulnes. No sé cómo se me pudo ocurrir proponer semejante torpeza habiendo gente tan lúcida manejando las cosas. Cómo se me pudo ocurrir que “coordinar” no es ser “jefe”. Que “liderar” no busca sacar dividendos de poder. Menos mal que no pude implementarlo, porque ahora funciona todo con gran potencia de imagen institucional y todo ordenadito. Sí.

Pero si somos objetivos, mientras fuiste coordinador no se veía la Cultura en Bulnes.
Esa es una premisa muy válida y certera. Porque para verse se necesitaba tiempo, el mismo en que dormían esos inútiles textos que se me ocurrió (en mi delirio de poder) generar como carta de navegación para una implementación a corto, mediano y largo plazo. Qué torpeza pensar que se necesitaba un mínimo trazado. Qué irresponsable no aceptar todo el apoyo de los jefes en apresurar los procesos. Tal vez debí hacer la letra más grande, conceptos más a la altura del equipo técnico o volverme a estudiar y esperar otros quince años en comunicaciones y cultura para aprender lo que se necesita para dar con la talla. (Porque hay un equipo técnico ¿eh? La cosa no es llegar y desafiar al equipo técnico, noooo, hay que estar a la altura. ¡Qué dominio superdotado el de ese equipo técnico! con la autoridad intelectual de desafiar los planteamientos técnicos de los torpes técnicos que fuimos contratados especialmente para asesorar al equipo técnico). Un millón doscientos cincuenta mil pesos me echaba al bolsillo para terminar haciéndome cargo de la rayuela infantil en las fiestas patrias. En eso quedó mi Plan Cultural 2014 – 2016 y toda la otra sarta de barbaridades que generé y que aún flotan de escritorio en escritorio o terminaron en el papelero.

¿Qué piensas del Sr. Alcalde con todo esto?
Que ambos fuimos honestos. Yo le saqué un peso de encima y él me sacó un peso de encima. Él me confió un sueño que yo no pude realizar. Eso es verdad y lejos de toda ironía. No fui de confianza de quienes son de su confianza a pesar de ser yo de su plena confianza. Y él tiene que ser consecuente y perseverar con quienes puso sus fichas, pues es con quienes está gobernando. Así lo entiendo. Pero quiero dejar claro que tengo la convicción (conociendo a varios personajes de su entorno y luego de haber llevado yo como jefe de campaña a un alcalde a la reelección en la comuna que ahora me recibe) de que lo que lo llevó al sillón alcaldicio fue su carisma personal, su cercanía honesta y sencilla con la gente; sus convicciones de justicia social y una honesta y profunda vocación por los más pobres.

Esa fortaleza personal la querría cualquier jefe de campaña, pues no requiere de mayores esfuerzos comunicacionales más que los necesarios para destacar eso. Que Ernesto hoy sea alcalde es mérito suyo y de nadie más que suyo. Y no tengo más que agradecimientos hacia su persona. Si queda un poco de sentido común en su entorno, que permitan que sea eso lo que llegue a la gente. Ya lo dije “ser la sombra del jefe y no que el jefe sea la sombra de ellos”.

No hay otra lectura de la partida de quien fuera Encargado de Cultura. Ni tampoco creará mucha polémica, pues Bulnes es más que el que se va o el que llega. Las olas que se pudieron haber levantado llegan a la playa y se devuelven. A las horas, par de días tal vez, esto ya estará archivado y el recuerdo del Crino sólo en los corazones  con quienes creó lazos profundos y verdaderos.

En la Casa de la Cultura quedó un equipo valioso, consecuente y activo; y que quienes los conocen de verdad saben que están trabajando por Bulnes; ni por el que se fue ni por el que llegará… ¡por Bulnes mierda!

Para Tejemedios escribió:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PROFESOR, ESCRITOR, COMUNICADOR, CINEASTA
AMIGO Y EX COMPAÑERO. Gracias Carlo.

ODIO

Hay muchas palabras
 que no quisiera escuchar de mi alcalde
 y entre ellas están esas dolorosas y entrañables:
“Tu quoque, Brute, fili mi”

No sé si muchos tendrán la misma experiencia, pero uno de los hitos claros que recuerdo en forma precisa en mi vida, fue cuando aprendí a odiar. Así es, fue a los 21 años, empezando mi quincuagésima carrera universitaria (todas las anteriores inconclusas) y a la señora de la pensión donde pasé mi primer año de estudios. Ella ya falleció y, la verdad, hoy la recuerdo con mucho cariño por la etapa que viví.

Lo importante es cómo fue ese proceso, como “aprender” a odiar, si mi concepto de vida apuntaba a un lugar diametralmente opuesto. Y no es fácil odiar y más difícil aprender. Entonces, no me explico cómo pude llegar a ese punto del sentir, por una guía tan experta como la de quienes me enseñaron. La receta empezó con rumores, luego siguió con la exacerbación de los defectos de una persona con la que no tenía absolutamente ninguna diferencia, ningún problema; pero mi amigo del alma la detestaba por química, porque sí, porque era una figura materna de una madre que él nunca tuvo.

Y así comenzó. Recomendándome que no me acercara a ella; definiendo todos los cariños y regaloneos de ella como algo que era motivado por el interés; contándome como “buen amigo” todo lo malo que ella decía de mí. Y, claro, me confiaba aspectos de la  historia de ella que confirmaban la teoría de que era una mala mujer.
Y, lógico y lo más obvio, la odié.

Hoy reviso y no veo razón alguna. La recuerdo como una gran mujer, esforzadísima y muy preocupada por nosotros. Pero la odié y agradezco que en este momento en Bulnes, me esté sucediendo lo mismo.

Le sugieren a los de mi equipo que se alejen de mí, me llegan a contar lo que dicen de mí, me llenan de consejos con la premisa “lo que tú tienes que hacer…” y creen que creo que lo hacen porque me quieren y no por la verdadera razón de verme achacado y crear polémica. Bulnes, te había olvidado con ese patrimonio tan nuestro. Y, lo mejor de todo, juran que me perjudican.

He descubierto en Bulnes lo cobarde de la política y lo chato de los políticos locales. No son capaces de confrontar con ideas porque no poseen argumentos, entonces, se manda  a decir, se afirman falsedades y se crea un ambiente en el que se divide porque los inteligentes y creativos son una amenaza. Y quien enfrenta la verdad, es aislado, criticado en la sombra (porque no les da ni para dar la cara) y comienza ese efectivo derrotero de destruir, dividir, ensuciar, para gobernar.

Cuando en mi desconcierto pido una razón del por qué esa animadversión hacia mi persona, me explican que porque simplemente le caigo mal; y al inquirir el por qué no manifiesta su descontento, me dicen que es más fácil cansar y menoscabar desde el anonimato; y al preguntar por qué usa esas estratagemas si estoy a un paso, tengo número y correo conocidos; me contestan, y he aquí el absurdo más absurdo que escuchado en mis años de servicio público: “Es que es una política muy hábil”

Reí a carcajadas. Yo sí que conozco políticos hábiles. Y son de estirpe. Tienen clase. Se manejan en las ideas y no están haciendo fila para agarrar cargos. Justamente porque son hábiles. Están a nivel de toma de decisiones en tribunas de gobierno, no sólo de partidos, y nunca han llegado allí por malas artes porque ¿saben? Ellos se conocen en el ambiente y no tienen con cara visible a los operadores, a las lacras, a los soldados y brazos armados. ¿Una política muy hábil? Si es así, entonces, ¿por qué sigo yo aquí? Porque si hay alguien que no tiene ni la más mínima habilidad política, ese soy yo. (Lo que más detesto de esto es que si lo lee no lo entiende)

Desde mi tribuna en la Cultura, veo cómo le hacen daño a mi pueblo (y no lo subestimen) (porque más encima esta gente jura que lo engañan) (a mi pueblo digo), sin la más mínima noción de cultura sobre bases sociales y planificadas. De una torpeza intelectual pero una habilidad mercantil sobresaliente. A tal punto que no son capaces de mirarme a los ojos, de plantear sus diferencias (ella siempre te lleva el amén en las discusiones, nunca me ha discutido, me da la señal de que está todo bien conmigo, sin embargo actúa solapada y en la sombra, pues no tiene argumento alguno que no sea la amenaza y la violencia con sus sicarios incondicionales) Vulgar por lo demás. Díganme que no.

Y ha tratado de sembrar el odio hacia a mí hasta en los más cercanos ofreciendo incluso cargos y confianzas. No entiende que el valor afectivo sincero es incorruptible. No entiende que mi poder intelectual medio y experticia aceptable es muy superior a sus más potentes talentos corporales. No entiende que a diferencia de ella hay gente que es capaz de querer sin esperar retribución política alguna. No entiende. Así de simple, no entiende.

Por eso es que agradezco haber aprendido a odiar, porque hoy no comulgo con ruedas de carreta y ese odio inicial me ha entregado las herramientas de amor con las que hoy desenmascaro al peor de los peligros para Bulnes y para su gobierno.

Al hablar de “ella”, hablo de la política en general, así es que quienes quieran levantar banderas de lucha contra alguien en específico, no van a encontrar en mí a un aliado. Sí. Es una pataleta. Pero entretenida ¿no?. Lo único que lleva nombre y apellido, es mi firma, porque nunca me he escondido, eso es lo extraño.

Carlo Crino Aránguiz
Padre
Profesor de Castellano
Magíster en Gestión
Escritor y poeta
Cineasta
Comunicador
Actor
Servidor Público
Seductor
Chanta 2.0, por lo tanto identificador experto y persecutor de chantas.

Escribió para Tejemedios:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PROFESOR


PADRE NUESTRO….

Con mi papá muerto,
me proyecto con el amor de hijo en mis propias hijas
y elevo mi oración de agradecimiento eterno
porque ellas ven en mí el amor de su abuelo.
El dolor no se hereda, LA FELICIDAD SÍ.

Ser hijo, viene a competir con el ser padre. Ambos titulados con honores o sin ellos el mismo día. Tanto el papá como el hijo tienen la misma trayectoria y el mismo tiempo de experiencia, sin poder el uno desmerecer en prestigio de función al otro.

Acompañando a mi hija mientras se dormía, luego de contarle un cuento y cantándole la canción de cuna; veía su cara entregada, confiada, con toda la seguridad que podía ver en mí, sin temores y procurando en su proyecto interior ser feliz; pensaba, yo, en el “amor de padre”. Me explico. Si yo sentía todo lo que sentía por ella, inconmensurable, cuánto mayor y perfecto sería, entonces, el amor que Dios Padre sentiría por mí. Una de las grandes lecciones de mi vida, lo que mi hija me enseñó en ese instante o, mejor dicho, lo que juntos aprendimos aquella noche.

Desde ese momento, podría enumerar el sinfín de lecciones y aprendizajes que hemos ido construyendo a través del tiempo; nacieron dos más y cada una en su estilo y las tres juntas, han ido construyendo mi historia que, más que amarlas como las amo a ellas, hace que me ame cada vez más a mí mismo, me valo9re, me cuide y emprenda todo lo que me queda de vida por tener esa esencial razón de vivir.
Luego, por esas circunstancias de la vida, paso a ser padre y madre por períodos; tal y cual su mamá pasa a ser padre y madre por períodos; y las lecciones se agudizan, las exigencias se extreman y los esfuerzos se multiplican; pero con esa certeza de que ellas no solo viven conmigo y en mí, sino que pasan a ser parte de mi vida. Soy mis hijas. Ellas, a su vez, son yo.

Hoy, tengo frente a mí una tarjeta. El saludo que las tres juntas hicieron por el día del padre. El mensaje es tan sencillo como complejo: “Feliz día papá”. Seguido de cosas que hemos hecho juntos, mis características personales con su peculiar prisma y fino humor. Dibujos que nos representan en nuestra historia del último año y colores que despiertan sonrisas y gratas sensaciones. Pero, por sobre todo, con ese profundo reconocimiento a mi incondicional amor con la frase: “Sabemos como eres, no necesitas ser ni más ni menos”; con la que recuerdo la oración atribuida a Sor Teresa de la Cruz: “No me mueve, mi Dios, para quererte, el cielo que me tienes prometido; ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte”.

Amor de padre o amor de hija. En su definición más sublime es exactamente la misma. Incondicional, gratuita y eterna. “Eres como eres”, me aman tal y cual como ellas mismas me parieron (porque parimos el mismo día en función de los roles ¿no?), lo que no quita lo que dicta Carreño en su manual: “Todo anfitrión tiene el deber de hacer sentir al invitado que está en su casa; pero todo invitado tiene el deber de saber que no está en su casa”. Con este principio de amor, podemos sentirnos celebrados y celebrantes en el Día del Padre. Los que estamos aquí, los que están lejos y a los que tenemos en el cielo.
Feliz día hijas.

CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PAPÁ E HIJO

MI OREJA IZQUIERDA


El Estado invierte
cientos de miles de millones de dólares
en educación para el desarrollo del 2%
de la inteligencia de las personas.

Tamalpela’oelchancho.

Una visión crítica al tratamiento escolar del SIMCE y la PSU.

Acaba de aprobarse la Ley de Medición de la Oreja Izquierda. Es un complejo test que nos expresa las variables alimenticias que debiera tener la dieta en escuelas y liceos. El resultado es que la alimentación o, al menos, el suplemento entregado en la unidad educativa, no es suficiente en la mayoría de ellos. En conclusión, la base debiera estar en el hogar, convirtiéndose la estrategia nutricional que entrega el estado en un aporte muy importante, pero complementario al de la casa.

Luego de los resultados generales, en los que estamos en comunión, los analistas y expertos recomiendan algunas medidas brillantes para el desarrollo humano: “Concentrémonos en la oreja izquierda”.
Se publican los establecimientos públicos, privados y de los otros; con las orejas mejor desarrolladas y se viven las catalepsias de imagen que destruyen históricos prestigios y fundamentales posicionamientos en el mercado.

“La dieta debe estar muy re mala en los colegios, que las orejas no logran desarrollarse” dicen los observadores internacionales; y los opinólogos locales piden olvidarse de la dieta y comenzar con suplementos químicos específicos para la oreja, ojalá inyectados directamente: crece y damos la imagen de una dieta perfecta.

Otros, que tienen un altísimo porcentaje de alumnos con orejas muy chicas, les piden que no vengan el día de la medición. Son pocos, pero lo suficientemente representativos para interpretar el poder de la señal del “Test de Orejas Izquierdas”.

A los pocos años, vemos universitarios con tremendas orejas izquierdas y luego profesionales que casi se tropiezan con sus orejas (es una exageración, por supuesto); orgullosos de ser ex alumnos donde les inyectaron para buenas orejas de ese lado.
Pero hay otros pocos, con sus orejas no muy grandes, tal vez normales, que guardan el equilibrio entre ésta y su oreja derecha; que gozan de un desarrollo de brazos, manos, hombros, rodillas, uñas, dedos y cuerpo entero armónico, equilibrado. Ciudadanos de segunda categoría a los que se les privó de un desarrollo integral porque era inútil para el crecimiento de una parte del cuerpo; tremendamente importante, pero no única.

En un mercado de orejas izquierdas, tal vez quepa preguntarse si no es negocio desarrollar también las otras partes de un cuerpo, creación de Dios. Tan sencillo como preguntarse si mi hijo o hija, que amo, que no da con el calibre de oreja, deja de ser tan maravilloso agente de cambio de una sociedad entera.

“La piedra que rechazaron los constructores, es ahora la Piedra Angular”
(Salmo 117).

Para Tejemedios escribió:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PROFESOR

YO HAGO UNA CATEDRAL

“Yo hago una catedral”
Un hombre golpeaba fuertemente una roca,
con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó:

-¿Cual es su trabajo? Y contesto con tristeza:
- ¿no lo ve? Picar piedra

Un segundo hombre golpeaba fuertemente otra roca,
con rostro duro, sudando. Alguien le preguntó:

- ¿Cual es su trabajo?, a lo que contestó:
- ¿No lo ve? Tallar un peldaño

Un tercer hombre golpeaba fuertemente una roca sudando,
con rostro alegre. Alguien le preguntó:
- ¿Cual es su trabajó?. Y contestó:
-Estoy construyendo una catedral
(Fuente: buendiaonline)

Se ve un inmenso forado en calle Palacios. Veredas en precarias condiciones en toda la extensión del centro comercial de Bulnes y en una de sus esquinas una señora comentando “tanta destrucción”. Acto seguido, unos niños jugando a mitad de cuadra, con los montes de material propios de una construcción; niños felices recorriendo cordilleras y praderas, campos de batalla y galaxias; niños felices en medio de sus mundos propios de niños con esa visión que está más allá de tanto forado.

Pues bien, puedo tomar una de ambas posiciones: ver la destrucción o proyectar, como con ojos de niño, esos trabajos que hoy incomodan a un futuro de veredas anchas y aspecto amigable de un paseo que aportará a la calidad de vida de toda una ciudad.
Todos sabemos el dolor y esfuerzo que un crecimiento conlleva. Todos quisiéramos que fuera armónico, sistemático y programado; pero también sabemos que hasta el cuerpo del ser humano se desarrolla según las experiencias ambientales y los vaivenes naturales. Entre la niñez y la adultez el cuerpo humano sufre de cambios que no tienen ningún control, que claramente se expresan en la pubertad donde los miembros son desproporcionados y los movimientos de una torpeza natural, así como sabemos que la madurez plena será bella o, al menos, operativa para desenvolverse en la vida.

Tal y cual, pues; nuestro desarrollo va a tener cíclicamente momentos de tempestad y un caos aparente para implementar las nuevas líneas de acción dentro de un proyecto que necesita de la visión proactiva de todos. Los tiempos para el fiato no son tan rápidos ( y si lo fueran yo me preocuparía) y merecen sus espacios y calmas para un fin seguro y satisfactorio. En teatro le llaman “equilibrio precario” que es necesario para entregar al espectador una visión segura de lo que va a venir y no perderse en la historia. Luego viene la “hibris” que es la verdad absoluta sobre lo que va a pasar, el destino, lo que debe suceder; pero no de forma azarosa, sino que lo necesariamente resultante de una programación y orden que solo puede otorgar la visión macro y lúcida de lo que se quiere para el futuro.

Claro. Este caos ordenado muestra un desorden aparente; sin embargo, asegura que el proceso está sometido a sus partes correctas y tiene el desarrollo lógico; lo que nos da la seguridad de que esto se inicia como corresponde “Antes de construir destruirás y derribarás”. En todas, sin excepción, las religiones se muestra el signo del cordero degollado para que llegue el redentor en gloria y majestad. Sin ánimo violentista ni catastrófico, puedo decir con fe y ardor que nuestro futuro se construye sobre cimientos que aún esperan sus canterías, pero que no se están apresurando y eso me provoca una sensación tremendamente optimista.

El problema sería que nos quedáramos en procesos sin concreciones o sueños sin despertares. Y para eso hay gente trabajando. Yo ya no veo el hoyo en calle Carlos Palacios, veo una catedral.

Para Tejemedios escribió:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
Encargado de Cultura Municipalidad de Bulnes

¿VEN?

“Nos escondíamos en cuchitriles y barracas.
Siempre se llenaba, porque la noticia viajaba de boca en boca.
Hacíamos arte entre navegados y sopaipillas, ollones y cocimientos. 
Era divertido ver a los agnósticos y ateos,
acurrucados junto a monjas y catequistas
en los rincones del salón parroquial.
Democracia pura en una sola voz,
 izquierda y derecha en un solo grito: no maten a la cultura 
…sí, democracia pura.”
(Es el matiz que hoy siento profundamente en el equipo municipal)

Y se acabaron las críticas. Desde una trinchera un tanto lejana, me era fácil disparar dardos hacia lo que no me gustaba de mi Bulnes. Observaciones un tanto antojadizas a veces y otro tanto viscerales en ocasiones. Pero ha llegado la hora de hablar con la acción y, bueno, aterrizo a tomar el Comando Universal en la Ilustre Municipalidad, como operador de controles.

Desde ese comando universal, se ha tenido que equipar al artillero estelar y al modificador de mundos, para que lancemos al Bulnes terrenal a una dimensión cosmética, no de maquillaje si no de cosmos. Un equipo que quiere explotar a la cultura requiere de tres elementos esenciales: comunicaciones, turismo y educación; éstos, con todas las áreas sociales y económicas coordinadas, no puede más que hacer surgir el sentir, hablar y pensar de mi pueblo.

Para esta mirada macro, se requiere de un concepto claro de necesidades e inquietudes. Que nazca de la gente. Que considere estados, edades, ideologías y confesiones. Para que este cóctel de desarrollo, venga en beneficio de todos. Todo pierde sentido sin oreja, y nada se logra sin equipo. ¿Qué de derecha?¿que de izquierda? Dejémonos de sandeces, el violín necesita de ambas manos para sonar. Coincido con el proyecto del Sr. Alcalde y me apasiona la misión que me encomendó. Independiente de mis afectos personales, el que conozca a su gente y que sepa lo que necesita y tenga claro para donde hay que remar, a mi me basta y me sobra. Los ingredientes de lucha, lealtad y responsabilidad están probados y serán juzgados, al menos por lo que a mí me toca, por la historia. Nada más que en mi convicción, nunca espero a la historia para hacer bien las cosas.

En concreto, llego a trabajar. Y ya tuve un primer contacto con el equipo municipal que me dejó esa grata sensación de querer hacer bien las cosas. Un cuerpo humano que se posiciona por méritos y no por otros aspectos por mucho que se diga esto o lo otro; lo que me lleva a citar el texto de juramento al asumir las autoridades: “ Si así lo hiciereis, que Dios y la patria os lo reconozcan y si no, Dios y la patria os lo demande”

Las políticas de puertas abiertas que implementa nuestro alcalde, será la premisa de la gestión de cultura.
Me doy la bienvenida.

Para Tejemedios:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
Profesor. Jefe Departamento de Cultura. Municipalidad de Bulnes