Yo lidero procesos, coordino iniciativas;
El jefe no es mi sombra, yo soy la sombra
del jefe.
Quiero compartir esta entrevista. Me la hice a mí.
Me pregunté y me respondí. Fue en un afán de buscar respuestas donde no hay
culpables. Quise reflejar una realidad íntima proyectada a lo social sin el más
mínimo atisbo de humildad y en un explícito y soberbio acto ególatra. Y es
fruto de mi imaginación, nada más.
¿Por qué arrancaste Carlo? Creaste expectativas que
al pasar de los meses se fueron desinflando.
Es muy sencillo. Mi lectura de la realidad cultural
de Bulnes no fue certera. Subestimé a la gente y pensé que implantando los
cabildos culturales y elaborando políticas sociales que buscaran desarrollar
los talentos de nuestra gente, estaría haciendo bien la pega; pero resultó que
todo eso ya estaba cubierto y había ya sólidas plataformas que generaban
espacios para todos nuestros actores culturales: jóvenes, niños, adultos y
adultos mayores. Ya todos tenían sus espacios de expresión y vías de
participación que tienen a Bulnes posicionado en el concierto cultural
nacional.
MI alternativa de Plan Cultural fue muy simplón,
entonces el equipo técnico intentó imprimirle calidad para que hubiera
correlato con el programa de gobierno local y parece que fue imposible ponerlo
a nivel. Sí. Dedicaron varios meses en tratar de hacer coincidir términos tan
descabellados como : talleres, capacitación, oportunidades y participación; con
el programa de gobierno. Pero no encajaban. Entonces, y antes de estar tras un
escritorio comiéndome un sueldo por sobre la media, fui honesto y puse mi cargo
a disposición. Creo que ya se sabe que renuncié. ¿o no?
¿Te quedó grande el cargo por tu falta de
experiencia?
Sí. No soy capaz de coordinar equipos. Fui
advertido por la generosa gente cercana al alcalde de que yo estaba cometiendo
una estupidez al tratar de unificar las comunicaciones externas e internas; no
sé cómo dentro de mis competencias se me pudo ocurrir ordenar roles y optimizar
recursos exquisitos que teníamos. Cinco personas para las comunicaciones (que
cualquier municipalidad querría) que pensé podían potenciarse en una sola
coordinación para no generar señales paralelas provocando confusión en la
gente.
Menos mal que la experta lo advirtió diciéndolo:
“dejen que se haga cargo, a ver si es capaz”,
u otros comentarios como “¿no es un poco pretencioso coordinar, además,
las comunicaciones?”. Claro, esas cosas solo me resultan en instituciones como
el Arzobispado de Santiago, canales de TV, otras municipalidades más
insignificantes, en simples coordinaciones interdiocesanas de educación (Los
Ángeles, Concepción y Chillán); pero no en Bulnes. No sé cómo se me pudo
ocurrir proponer semejante torpeza habiendo gente tan lúcida manejando las cosas.
Cómo se me pudo ocurrir que “coordinar” no es ser “jefe”. Que “liderar” no
busca sacar dividendos de poder. Menos mal que no pude implementarlo, porque
ahora funciona todo con gran potencia de imagen institucional y todo
ordenadito. Sí.
Pero si somos objetivos, mientras fuiste
coordinador no se veía la Cultura en Bulnes.
Esa es una premisa muy válida y certera. Porque
para verse se necesitaba tiempo, el mismo en que dormían esos inútiles textos
que se me ocurrió (en mi delirio de poder) generar como carta de navegación
para una implementación a corto, mediano y largo plazo. Qué torpeza pensar que
se necesitaba un mínimo trazado. Qué irresponsable no aceptar todo el apoyo de
los jefes en apresurar los procesos. Tal vez debí hacer la letra más grande, conceptos
más a la altura del equipo técnico o volverme a estudiar y esperar otros quince
años en comunicaciones y cultura para aprender lo que se necesita para dar con
la talla. (Porque hay un equipo técnico ¿eh? La cosa no es llegar y desafiar al
equipo técnico, noooo, hay que estar a la altura. ¡Qué dominio superdotado el
de ese equipo técnico! con la autoridad intelectual de desafiar los
planteamientos técnicos de los torpes técnicos que fuimos contratados
especialmente para asesorar al equipo técnico). Un millón doscientos cincuenta
mil pesos me echaba al bolsillo para terminar haciéndome cargo de la rayuela
infantil en las fiestas patrias. En eso quedó mi Plan Cultural 2014 – 2016 y
toda la otra sarta de barbaridades que generé y que aún flotan de escritorio en
escritorio o terminaron en el papelero.
¿Qué piensas del Sr. Alcalde con todo esto?
Que ambos fuimos honestos. Yo le saqué un peso de
encima y él me sacó un peso de encima. Él me confió un sueño que yo no pude
realizar. Eso es verdad y lejos de toda ironía. No fui de confianza de quienes
son de su confianza a pesar de ser yo de su plena confianza. Y él tiene que ser
consecuente y perseverar con quienes puso sus fichas, pues es con quienes está
gobernando. Así lo entiendo. Pero quiero dejar claro que tengo la convicción
(conociendo a varios personajes de su entorno y luego de haber llevado yo como
jefe de campaña a un alcalde a la reelección en la comuna que ahora me recibe)
de que lo que lo llevó al sillón alcaldicio fue su carisma personal, su cercanía
honesta y sencilla con la gente; sus convicciones de justicia social y una
honesta y profunda vocación por los más pobres.
Esa fortaleza personal la querría cualquier jefe de
campaña, pues no requiere de mayores esfuerzos comunicacionales más que los
necesarios para destacar eso. Que Ernesto hoy sea alcalde es mérito suyo y de
nadie más que suyo. Y no tengo más que agradecimientos hacia su persona. Si
queda un poco de sentido común en su entorno, que permitan que sea eso lo que
llegue a la gente. Ya lo dije “ser la sombra del jefe y no que el jefe sea la
sombra de ellos”.
No hay otra lectura de la partida de quien fuera
Encargado de Cultura. Ni tampoco creará mucha polémica, pues Bulnes es más que
el que se va o el que llega. Las olas que se pudieron haber levantado llegan a
la playa y se devuelven. A las horas, par de días tal vez, esto ya estará
archivado y el recuerdo del Crino sólo en los corazones con quienes creó lazos profundos y
verdaderos.
En la Casa de la Cultura quedó un equipo valioso, consecuente y
activo; y que quienes los conocen de verdad saben que están trabajando por
Bulnes; ni por el que se fue ni por el que llegará… ¡por Bulnes mierda!
Para Tejemedios escribió:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PROFESOR, ESCRITOR, COMUNICADOR, CINEASTA
AMIGO Y EX COMPAÑERO. Gracias Carlo.