Sergio me dice a través de la pantalla que le
niegan el pago a su tratamiento. Me dice que la Isapre MASVIDA arguyó una serie
de aspectos legales y que seguirá argumentando otros aspectos legales para no
pagar tanto dinero. Está en su derecho, pero Sergio, por horrible que suene, se
muere sin esos remedios. Y ni a mediano ni largo plazo. Ya hace dos meses que
no puede salir, dos meses que está internado.
Claro, la historia podría dar lástima, pero el
rostro de Sergio está muy lejos de ser lastimero o una queja de esas llorosas
que se hacen como llamados en televisión; de la diva que perdió su espacio en
el programa o el futbolista que chocó su auto deportivo. Está muy lejos de ser
un video “emotivo” de esos que salen en youtube, y muy lejos de ser una cuita
patética. Digno, fuerte y claro.
Sergio es mi amigo y mi ex alumno. Pero estoy
siendo muy objetivo. La gente que ha visto el video y no lo conoce, tampoco
conoce los términos del contrato; pero está viendo claramente el extremo de un
sistema que está graficando el capitalismo perverso cuando los bienes en
derecho se convierten en negocio. Así, tal cual y corta: usted no paga la
patente, no tiene auto.
¿Ven? Usted no tiene plata, a la “FIFA”; en este
caso: a San Pedro (como él lo dice con su peculiar humor en el video). Tal
cual… con plata se compran huevos y, en este minuto, la vida de Sergio vale un
huevo. Pienso en las personas que deciden en esa Isapres, deben ser robots, o
algún tipo de secta nazista que busca que sobrevivan solo los que no gastan en
salud para una sociedad perfecta. No deben tener familia, ni respirar, ni
sentir dolor, ni se resfrían o los esguinces se les recuperan por arte de magia
cual terminator versión líquido de mercurio. Y me hace sentido lo que escuché
en alguna ocasión, justificando el negocio de la salud, “las isapres no son
instituciones de beneficencia”.
Entonces y en conclusión; me acabo de dar cuenta lo
macabro del sistema liberal de mercado; recién descubro lo que significa pagar
por el sol, por el aire, por el agua, por el paisaje. Crear paga impuestos y
vivir necesita una planilla Excel. Tengo el corazón en la mano como papá
pensando en esos papás de Sergio que deben estar cotizando en el mercado vender
un par de retinas, el riñón, un brazo o la propia vida por dar alivio a ese
hijo que no se enfermó ni por portarse mal, ni por carretear mucho, ni por
hacer maldades.
Me cuesta decirlo, pero Sergio no se muere; a mi
entrañable ex alumno lo están matando. Y lo que es peor: lo estamos matando por
esa mirada tolerante y pasiva frente a un sistema que, mientras no nos aprete
los callos, aceptamos con nuestro silencio.
Perdóname Sergio, por favor perdóname; aunque sé
que no sirve de nada.
Todo saldrá bien. Eso sí que lo sé, pero no debieras
estar pasando por esto. No es justo
Para Tejemedios escribió:
CARLO CRINO ARÁNGUIZ
PROFESOR, ESCRITOR, COMUNICADOR, CINEASTA